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Opinión

La esencia del deporte, Trackmania

Trackmania

Sin contratos, sin compras, sin mejoras. Solo competir…

Me encanta el futbol, lo amo, es un deporte tan pasional que es posible entrar en un estado alterado de la mente y mejorar el rendimiento. Es tan emocional que cuando recibes una falta, nos enojamos y jugamos más fuertes. Cuando hay una gran motivación, podemos superar el cansancio y correr un poco más o usar más fuerza en el tiro. Es tan emocionante verlo, como jugarlo.

Pero qué pasa cuando agregas prensa(como la española), cuando agregas compras, cuando cada jugador tico se convierte en farándula y salen hasta en 7 Estrellas. Cuando agregamos el factor administrativo, el factor publicidad y el factor mediático al fútbol. Pasa que se convierte en una mierda. No hay nada peor que escuchar narradores de fútbol hablando de contrataciones, de que comió, con quien durmió y como caga. Mucho peor escuchar esas novelas con música dramática que hacen ciertos medios españoles.

Asi de facil se arruina un deporte. Le pasa a todos. Juegos como FIFA o PES incorporan esto en su modo carrera, pasamos de simplemente jugar al fútbol y crear estrategias. A tener que preocuparnos por planillas y que estupideces responden nuestros jugadores en las entrevistas. No está mal, son añadidos de la cultura del deporte. Pero en mi opinión, quitan el foco de lo interesante, el deporte como tal.

Pero eso no pasa en Trackmania

Trackmania es un juego especial dentro de los juegos de conducción. Tenemos juegos en los que somos el mejor de todos los conductores, en los que mejoramos nuestro vehículo, en los que tenemos un equipo y lo manejamos, etc, etc. Pero Trackmania es simple y directo, hay una pista(normalmente muy loca) y debemos recorrerla en el menor tiempo posible. Y nada más, repetimos cuantas veces queramos para mejorar nuestro tiempo.

No hay diferentes vehículos, no hay diferentes llantas, no hay mejores motores o aerodinámica. Todos los vehículos son iguales y tienen las mismas posibilidades. La diferencia, es cómo conduces.

Al conducir, también es muy directo. Solo podemos acelerar, frenar y movernos a los lados. Nada más, pero tampoco falta nada. El feedback que nos da el juego es satisfactorio y descriptivo, el vehículo derrapa ligeramente en ciertos terrenos, para tomar curvas cerradas debemos frenar o reducir la velocidad y ciertos saltos deben ser tomados en ángulos precisos para lograr un aterrizaje perfecto y no perder velocidad.

En sí, conducir en Trackmania es sencillo, pero requiere de mucho esfuerzo para masterizar cada circuito.

El trailer me gusta mucho, capta realmente de lo que trata el juego. De competir y nada más

Hablando de circuitos

En esta versión del juego, contamos con varios circuitos por temporada. Cada temporada se agregan nuevos circuitos hechos por Ubi, pero los usuarios también construyen sus propios circuitos que son muy locos. Ya no solo por lo complejos, sino porque recuerdan pistas de Hot Wheels o porque son tan cortos que los puedes repetir 20 veces antes de pasar al siguiente reto.

La repetición, pero la repetición positiva

En muchos juegos de carreras recorremos un circuito varias veces con diferentes vehículos, las sensaciones son distintas cada vez y normalmente notamos nuestra mejora cuando dominamos una curva difícil con un auto exigente. Aquí es similar, solo que el vehículo nunca cambia.

En Trackmania repetimos un circuito 10 o más veces antes de pasar al siguiente, pero no competimos contra los demás, de hecho, es un juego 100% online y competitivo, pero los demás usuarios poco se preocupan de nosotros y nosotros poco de ellos. Porque son fantasmas. Los vemos, pero no nos pueden chocar.

Entonces la competencia se vuelve un poco personal, intrínseca. Podemos ver los tiempos de cada usuario, pero lo realmente importante es batir el propio. Es muy común hacer una vuelta inicial muy buena y que en las 9 restantes no podamos superarla. O por el contrario, hacerlo cada vez mejor.

A veces es cuestión de tomar una única curva a la velocidad perfecta. A veces necesitamos dominar un salto para caer perfecto o en muchas ocasiones no sabemos ni por donde ir. Lo que sí puedo asegurar es que se siente satisfactorio romper tu propia marca o ganarle a todos.

Cada vuelta a la pista buscamos un mejor tiempo, tomar esa curva de forma perfecta una y otra vez. Conseguir jugar como un robot es satisfactorio y retante. Perfeccionar un circuito es gratificante, sin ninguna duda. Y cuando entras en “la zona” y hacer la vuelta perfecta, se siente como vencer ese jefe atragantado en un souls.

Del modelo de negocio ni voy a hablar, hay una versión gratis que puedes jugar y otras de anualidad. Es un poco engorroso, pero la gratuita tiene todo lo que necesitamos para competir. El juego es ligero, pesa menos de 2GB y ofrece muchas pistas cada temporada. Incluso, dicen por ahí que se pueden conseguir otras. Los menús no son exactamente claros tampoco, no recuerdo ningun tutorial y las opciones gráficas son limitadas.

Pero al competir, Trackmania no tiene rival. Es simple, es directo, es emocionante y causa vicio. Es, sin duda alguna, la esencia del deporte del automovilismo.

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